Al estar verticalmente integrados, controlamos con precisión cada etapa de nuestra cadena de valor: maduración, programa de mejoramiento genético (PMG), larvicultura, engorde, procesamiento y exportación, permitiendo identificar de manera precisa el origen, las condiciones de cultivo, los insumos utilizados y las prácticas aplicadas, en cumplimiento con los lineamientos de certificaciones internacionales como ASC y GLOBAL G.A.P., de esta forma, minimizamos los riesgos asociados a la seguridad alimentaria y fortalecemos la confianza de nuestros mercados en productos inocuos y responsables.